viernes, 23 de septiembre de 2011

Noche nostálgica.

Noche estrellada con la danza de la primera brisa de otoño.
Yo. Tumbada en la cama escuchando esa canción. Despacio, sin ganas de pensar en algo que no sea en ti.
      Le dije a la Luna cuanto te necesito y las ganas que tenía esta tonta llorona de abrazarte. Conté todas las estrellas del cielo y aun así aun no pude dormir porque no salías de mi cabeza y no se si debía a empezar a cobrarte el alquiler. 
      Soñé una vez más que estaba a tu lado susurrándote esta canción. Que me reía cuando desafinabas y también estaba ahí cuando te enfadabas y que cuando con un beso te perdonaba. Apagábamos juntos la luz dejando en la oscuridad solo la luz de nuestras miradas ciegas. 


Y desperté sabiendo que todo  había sido un sueño, deseando que fuera real. Abrí los ojos y las lagrimas hicieron su trabajo. Comenzaron a bajar por mi rostro mojando las sabanas en las cuales no estabas, te estrañaba.   

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